3.5.16

TANGO: DANZA MALEVA







“Igual que esos yuyos de humilde vereda
que nacen un dia sin causa y razón,
Así nació el tango y hoy es una estrella
que brilla en el cielo de toda emoción”

Letra del tango: Tango


Las cosas realmente trascendentes están compuestas de elementos esenciales que hacen a la vida misma. Elementos que están dentro de nosotros, de todo ser. Por eso trascienden, porque no importa el tiempo, tienen algo del ahora, algo de lo eterno.

El tango es una de esas "cosas" que no sabemos porque pero nos atrapa, de igual manera que atrapó al gaucho cuando llego a caballo a la "Gran Urbe", al gringo que desembarcó desde la lejanía, también a la puta, al chorro, al botón, la cajetilla, la parisino libertino, al pobre y al rico, al hombre y la mujer...

"tiene olor a vida,
tiene gusto a muerte"

Todo lo humano esta expresado en el tango y el tango esta hecho de las entrañas de lo humano.

El tango es algo más profundo que una danza o un género musical, es una cultura identitaria que nació hace unos 160 años en el antiguo Buenos Aires, y fue el resultante de un conjunto de cambios y circunstancias sociales e históricas de ese tiempo. Una expresión libertaria fundida en el amor de un abrazo.

El génesis del tango se compuso de circunstancias únicas, que solo existieron en su tiempo. Ya no existen, ni existirán, pero dejaron su herencia. Herencia mitigada por el acervo cultural que nos dio la historia.

Este acervo cultural, en el caso del tango y sobre todo en la danza del tango, está compuesto de muchos mitos, leyendas que fueron conservadas principalmente por el arte poético de las letras de los tangos y los ensayos escritos como literatura de escritores de todas las épocas.



VIAJANDO AL ANTIGUO NUEVO BUENOS AIRES



¡Cómo habrá cambiado tu calle Corrientes..!
¡Suipacha, Esmeralda, tu mismo arrabal..!
Alguien me ha contado que estás floreciente
y un juego de calles se da en diagonal...

Letra del tango: Anclao en París

Con la caída de Rosas, 1852, empieza un nuevo periodo en la historia del país. Periodo que hasta 1880 va enquistándose en el poder familias conservadoras intentando establecer un orden de privilegios sectarios.

Cuando apareció el tango, Buenos Aires pasaba por un momento muy especial, estaba en un estado de crisálida. Dejaba su forma de Aldea Colonial y se transformaría en una floreciente y moderna urbe, a la altura de las ciudades más modernas del mundo occidental.

Dejaría su pasado de batallas patrias, montoneras rosistas, guerra civil, y una tierra regada de sangre.

Los nuevos “dueños del país” se enquistarían en el poder controlando la económica y la política para la protección de sus intereses.

La Gran Aldea en pocos años se convertiría en una gran ciudad.

Para esta transformación se necesitaba mucha mano de obra.

El gaucho de vida nómada que se instalaba libremente en cualquier parte, ahora era echado por que las tierras tenían nuevos dueños. Este nómada por naturaleza y de espíritu libre termina arribando al puerto de Buenos Aires donde sus habilidades fueron útiles en los mataderos.

Paralelamente Buenos Aires recibía permanente oleada de inmigrantes, especialmente de Europa. 1.879 es una fecha significativa, fue la primera gran inmigración que recibiría Argentina y que continuaría con sucesivas oleadas masivas de inmigrantes hasta 1.920.

En esa fecha existían censados 89.661 argentinos, en menos de una década arribaron 88.126 extranjeros. Inmigrantes de las más variadas nacionalidades, aunque el 50% eran italianos que se radicaron principalmente en Buenos Aires. El 80% eran hombres.

Los inmigrantes acudían en masa con la esperanza de hacer la América, es decir hacer una fortuna y volver al terruño con sus familias.

Para los años 20, la población argentina contaría con más de 1.500.000 habitantes, donde el 50% se concentraría en Buenos Aires.

El gaucho un inmigrante interno y los gringos (nombre popular que recibe el extranjero que vive en suelo criollo), inmigrantes externos, todos encontrados con el mismo sentimiento de paria y desarraigo, engañados y agrupados en poblados alrededor de la nueva urbe.

Estos poblados eran los arrabales y en los arrabales el gaucho y el inmigrante se encontraron en un sentimiento de pertenecía.

Gauchos e inmigrantes entretejieron sus costumbres y en esta mezcla se fue conformando el carácter del nuevo ciudadano: el porteño.



LA HERENCIA GAUCHA


Soy gaucho y entiendanló.
Como mi lengua lo explica,
para mí la tierra es chica
y pudiera ser mayor.
Ni la víbora me pica,
ni quema mi frente el sol.

Martín Fierro



El gaucho trajo consigo un bagaje de costumbres y de valores que se entretejieron con los de los distintos grupos inmigratorios.

El gaucho fue la mezcla racial y cultural, en la época colonial (siglo XVIII); el indio, habitantes naturales del Continente Americano, con el español.

Este mestizaje dió nacimiento al nuevo hombre del continente americano: el criollo.






El gaucho es el criollo del campo, hombre de gran habilidad en todas las tareas del campo.

Es el auténtico representante de la esencia criolla de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil.

Para los gauchos como para los indios, la tierra no tiene dueño, la idea de “propiedad” de la tierra es inconcebible para ellos. Para ellos, la naturaleza es un lugar para vivir libremente al igual que los pájaros, los ríos o cualquier ser viviente.

El célebre libro Martín Fierro, del autor José Hernández, cuenta como es la esencia de los gauchos, y como estos fueron engañados, por la entonces autoridad, para ser alistados a la milicia, con la escusa de defender las fronteras y con promesas de un mayor bienestar.

También cuenta, como muchos gauchos se revelan ante esta realidad y empiezan a ser perseguidos.

Entre promesas que nunca se cumplieron, la oligarquía gobernante, fue apropiándose de las tierras donde los gauchos e indios vivían libremente, y en perfecta armonía con la naturaleza.

Tierras fértiles que empezaron a tener "nuevos dueños", al mejor estilo feudal.

Los gauchos siempre fueron la figura emblemática de la Independencia de los pueblos sudamericanos (particularmente de Argentina y Uruguay), ya que participaron en todas las guerras por la Independencia, en las batallas libertarias de Chile y Perú con el General San Martín y de la Banda Oriental (Uruguay) con el General Artigas.

Siempre se lo conoció por su bravura y coraje en las batallas y también por su nobleza, su honestidad y su sentido de libertad.

El gaucho hereda en los incipientes arrabales estos valores éticos, basados en la palabra, porque para un gaucho, la palabra es lo más importante que un hombre puede tener.

El gaucho deja instalada una herencia en el arrabal y en el nuevo porteño: Un código ético basado en el respeto de la palabra.

En esa nueva cultura cosmopolita, anárquica y salvaje nace una variada tipología de personajes masculinos, (el compadrito, el guapo, el taura, etc, ) y femeninos:, la grela, la papusa, milonguita, etc) en los arrabales.

Uno de estos eran los malevos.



TE LLAMAN MALEVO



Entre guapos de acción, copaste la cabán.
Te sobra corazón: sos un orre pur-sang.
Perdoná el berretín, hermano... ¡Qué querés!
Me ha dado el ventolín de batir que valés...

Lo tengo que decir: muñeca pa tallar
y labia pa engrupir nunca te va a faltar,
porque sos el mejor reo de la ciudad,
canchero, arrastrador... ¡Te sobra autoridad!

Letra del tango: El Malevo

En toda la cultura del tango están presentes los malevos.
Es común en todo souvenir de Buenos Aires encontrar múltiples objetos de todo tipo, con la cara de Carlos Gardel o de algún malevo, generalmente bailando un tango o apoyado en un farolito.

Los malevos están presentes en las poesías de muchos tangos. Y muchos escritores, artistas, filósofos, pensadores, médicos y sociólogos han incursionado en el vivir y sentir de los malevos.

Pero, ¿qué eran exactamente los malevos?

Definir a los malevos es un tanto impreciso, porque su estilo de vida, su sentir, sus costumbres y códigos son compartidos por muchos otros tipos de personajes de la época.

¿Qué tienen en común y diferente, los malevos, los compadritos, los guapos, el calavera, el cafishio, etc, etc.?

Si nos limitamos a la definición de la palabra malevo, encontraremos algo así como: "Maleante, matón, gente de mal vivir de los arrabales".

Los malevos eran básicamente contratados como matones y guardaespaldas por políticos y prostíbulos. Eran gente recia, dura, viril.

La mayoría se sustentaba de la “vida fácil” y era normal tener problemas con la policía, estar prontuariados y llevar cuentas pendientes.

Los malevos, como el tango y muchos arquetipos y costumbres nacieron y se hicieron a la par y al ritmo vigoroso, febril y muchas veces prepotente de la nueva urbe.

Los malevos nacieron de lo peor que esta nueva urbe proponía, pero al igual que una flor de fango esparcieron, por sí misma, como un perfume, una herencia sentimental y cultural que hizo al carácter porteño.

Con la pinta medio shiome que deschava al arrabal.

La presencia de los malevos imponía un gran respeto. Su forma de vestir era un símbolo de identidad, se identificaba a un malevo por como vestía. También por su actitud, su pose, su postura y su expresividad.

Su rostro era casi inexpresivo. De pocas palabras. Todo lo decían con la mirada, que tenían un brillo tan afilado como el cuchillo que llevaban debajo de la axila.

Eran temidos como admirados por sus hazañas.

Generalmente se les conocía por un apodo, que graficaba muy bien su personalidad o su apariencia; “el Chino”, “el Loco”, “el Pardo”, “el Negro”, “el Nene”, "el Pesado”, etc., apodo que era muy respetado incluso en su ausencia.

Los malevos le daban mucha importancia al cuidado de su apariencia física. Su aspecto era impoluto, aúnque generalmente sencillo.

El cabello era más bien una melena que tensaban con gomina hasta la nuca.

Generalmente tenían un vestir típico que consistía en: el Funyi, sombrero característico de color gris o sombrero de ala ancha. Pañuelo blanco hacia afuera, conocido como Lengue. Saco (o chaqueta) entallada, de solapa anchas y pañuelo a tono.

Pantalón de fantasía, que se iba angostando hasta cubrir los tobillos, generalmente a cuadros o con un ribete lateral.

Y finalmente los zapatos o botas con taco militar, perfectamente lustrados y a veces, generalmente en invierno, acompañados por las polainas.









EL VISTEO O DUELO CRIOLLO

No veo los rasgos. Veo,
bajo el farol amarillo,
el choque de hombres o sombras
y esa víbora, el cuchillo.
Jorge Luis Borges

El duelo es un enfrentamiento pactado entre las partes a través del uso de una arma específica con el fin de defender el honor de uno de los combatientes o de un tercero, (por ejemplo la mujer de uno de los que combaten).

Es una práctica muy antigua tanto en occidente como en oriente.

En occidente tuvo una gran aceptación como una herramienta para defender el honor

Generalmente era un enfrentamiento que no terminaba en muerte sino, por medio de unos códigos implícitos como explícitos, según la sociedad, en una herida no importante.

Este tipo de duelo se lo conocía como duelo a sangre. Luego estaba el duelo a muerte que generalmente era motivo de una ofensa o acto muy grave.

En la cultura rioplatense, el duelo es heredado del los europeos. Tanto las clases aristocráticas como rurales hacían uso de esta costumbre cuando consideraban que su honor o su palabra eran desacreditados.

“Desde la llegada de los primeros europeos al Río de la Plata, el duelo fue principalmente una demostración del coraje varonil, muy frecuente en las clases bajas del campo. Desde los orígenes del tipo social del gaucho, habitante de la llanura pampeana, el duelo acompañó a las clases rurales del Río de la Plata, pese a que fue una práctica declarada ilegal y fue castigada casi desde sus orígenes por los patrones de estancia y las clases dirigentes con penas de azote y de reclusión.

A diferencia de los duelos entre aristócratas criollos, que se efectuaban a la manera de sus contrapartes europeas, que desarrollaron una tradición particular de duelo, que pasó a llamarse duelo gaucho o duelo criollo, que siguió las técnicas del duelo popular del sur de Italia o de Andalucía. Se combatía con cuchillo (que por estas regiones se denominaba «facón» o «faca») en una mano, y trapo o manta en la otra mano a modo de escudo. El desafío no se hacía con golpe de guante sino por la «mojada de oreja», que literalmente consistía en que el retador pasara la mano mojada con su propia saliva por la oreja del adversario.”

(https://es.wikipedia.org/wiki/Duelo)






En el campo, los niños practicaban un juego llamado visteo que consistía en carbonizar la punta de unas ramitas y jugar a quien era tocado (y manchado por el carbón) primero.

Este juego, al igual que la mayoría de los juegos de niños, la escondida , la mancha, etc los preparaba para la supervivencia.

El duelo criollo respondía a la defensa de la palabra, el principal código del gaucho y la principal herencia que dejo este en el arrabal y que los distintos personajes, incluidos los malevos, supieron llevar y defender como legado.


Del facón al cuchillo.



Del gaucho, el arrabal hereda el uso del facón, que los malevos reemplazaron por el cuchillo.

El malevo vivía de poner el cuerpo. Era básicamente un matón, contratado generalmente por los políticos y los burdeles y también tenía sus “yeites” que a veces terminaban en “broncas” con sus pares.

Para un malevo su cuchillo era tan importante como el facón para el gaucho.

La diferencia es que para el gaucho el facón era un arma de supervivencia, le permitía cazar, comer y abrigarse. Para el malevo era básicamente para defender su viva que estaba potencialmente amenazada.

El gaucho, lo usaba en la cintura lumbar y el malevo debajo de la axila.

Este reemplazo surge porque en la ciudad están prohibido la portación de armas y la policía secuestraba los facones de los gauchos al vérselos en la faja.

Los malevos lo escondían debajo de la axila, en el zarzo.

Los facones como norma tenían una defensa (bloque que separa el puño de la hoja).






El malevo lo reemplaza por un cuchillo sin defensa, para poder sacarlo con rapidez y sin que se trabe en la ropa.





NACE EL TANGO, LA DANZA DEL TANGO
Es hijo malevo, tristón y canyengue,
nació en la miseria del viejo arrabal,
su primer amigo fue un taita de lengue,
su novia primera vestía percal.

Recibió el bautismo en una cortada
y fue su padrino un taita ladrón.
Se ganó el cariño de la muchachada,
que en una quebrada le dio el corazón.

Letra del tango: Tango Argentino


En la génesis de tango, sucedían muchas cosas, cambios políticos, económicos y sociales que se manifestaban en Buenos Aires, una aldea colonial que se convertía vertiginosamente en una gran urbe moderna.

El tango nace acunado por los personajes del arrabal porteño, que como se explicó, el gaucho había dejado plasmada sus costumbres y códigos que influenciaron a todo el arrabal.

Los malevos, pese a sus vidas marginales, ilegales y pendencieras, acunaron al tango como un padrino y al igual que toda la tipología del arrabal al tango lo tomo como propio, como un símbolo identitario. El tango fue la materialización del espíritu porteño de la nueva urbe.

Curiosamente, la danza del tango, nace primero como expresión identitaria, bailando los ritmos de la época y posteriormente aparece como género musical.

Esta danza que en su tiempo fue la culminación de la dancística universal al conformarse en un abrazo y la expresión máxima de libertad por carecer de forma o estructura coreográfica.

Para los malevos, el tango fue su música y su danza, como para todo personaje del arrabal, pero además tenía similitudes con su principal arma: el uso del cuerpo.

Aunque hay mucho de mito y de leyenda, la práctica del visteo cruzando los puñales y caminando al ritmo de los tangos era una práctica permanente entre malevos. Por un lado para entrenar el cuerpo para la contienda pero también para la danza.

Visteo y danza de tango tienen muchas similitudes.

“Y en el luchar con arma blanca se hace lo mismo. Se trata de mantener el toso inclinado, presentando la menos cantidad de superficie franca., pero el torso ha de viajar horizontal con respecto al piso, porque cuando efectúa un acento o una cúspide es hombre muerto. En el momento que descargaban el peso del cuerpo en el piso, quedaban sin poder de reacción, sin poder esquivar cualquier ataque, sin poderse mover con libertad en el espacio. Por lo tanto vemos que el manejo es el mismo en cualquiera de las dos circunstancias.

Vemos reflejada la lucha con arma blanca en la posición de tensión articular, desde donde el bailarín está listo para salir hacia cualquier lugar, con todos sus sentidos alerta. En manejo de la estructura física es el mismo dividiéndola en dos. Arriba con posiciones abiertas, como al montar o al pelear y abajo con posiciones cerradas, tanto al estribar como a desplazare en la pelea Como hemos visto, al bailar tango, manejamos la estructura de este mismo modo.

También el centro de personalidad en el pecho y al forma de mirar tiene absoluta similitud como su modo de manejarse. Inclusive existía en el campo un juego llamado visteo, que consistía en una pareja enfrentada con un palo cada uno en la mano. A los palos madera se le quemaba las puntas en las brasas o en el fuego para que quedaran carbonizadas, y moviéndose uno frente al otro, trataban de manchar con el negro del carbón al compañero.

Para esquivar al oponente los paisanos amagaba, jugando exactamente con los ejes de equilibrio como dos danzarines. Y más aun se utilizaba el ocho que ya se denominaba así.

También este juego están presente la vista y los ojos del tango, como en la lucha de arma blanca. No apuntar nunca con la nariz donde está el objetivo, solo vistear, y no clavar nunca la mirada fija en ningún lugar. La sensación de poner al vista en blanco, de no ver nada aunque tenga los ojos abiertos, actitud constante en la pista de baile para poder controlar el espacio. General del entorno y jamás apuntar con la nariz lo que se mira, ni hacer miradas lineales con ya hemos visto.”

(Tango, una danza. Esa ansiosa búsqueda de la libertad. Rodolfo Dinzel)



EL VISTEO MALEVO

“Cuentan que una noche, bramó como fiera
en un entrevero, que hasta hoy se comenta.
Repartiendo hachazos, ¡era una tormenta!
Mostró su coraje venciendo a un malón.”
Letra del tango: El tigre Millán

El anecdotario cultural, que lamentablemente no se puede corroborar en muchos sucesos, excepto bibliografía literaria, dice que los malevos practicaban el visteo criollo al compás del tango que ejecutaban algún/os músicos.

Este visteo también lo hacían colocando la punta de los cuchillos debajo de la pera en una práctica muy arriesgada.





Los malevos eran habitúes de las milongas y piringundines donde tenían sus yeites, así que era lógico que muchos de estos fueran buenos bailarines de tango.

Quizás lo curioso es que practicaban el visteo pisando la música con en la danza, es decir bailando mientras visteaban.

Youtube: http://youtu.be/C3w5aEyjX8M

Muchas culturas milenarias tenían este tipo de prácticas como las danzas Pírricas en la antigua Grecia, la danza guerrera del Cusco Kachampa (guerrero inca) en el Perú, la Haka, la danza tribal Maori (Nueva Zelandia, la que hacen el equipo de rugby Alls Blacks), etc que si bien son danzas que tenían un fin de batalla, en las artes marciales como el Kung Fu (China), Pa Kua (Korea) encontramos similitud a la danza marcial de los malevos, porque los practicantes con maestría hacen movimientos marciales al compás de la música que suena, por el disfrute de la danza y el dominio del movimiento como movimiento marcial.



CONCLUSIONES
¿No ven que soy gotán?
Me quiebro en mi canción
como un puñal de acero
pa' cantar una traición.

Me gusta compadrear,
soy reo pa' bailar,
escuchen mi compás:

Yo soy el viejo tango
que nació en el arrabal.

Letra del tango: Yo soy el tango.

Siendo el tango la danza propia de los arrabales de buenos Aires y los malevos un arquetipo específico era lógico que unieran las dos prácticas, el visteo con el tango, como una danza marcial, con un doble fin: estar entrenados para el duelo y para bailar tango.

Si analizamos el visteo y la danza del tango ambos tiene mucho en común, ya que ambos requieren: reflejos, intuición, capacidad de reacción, buen equilibrio, manejo del espacio y para ello se necesita; trasladar el peso del cuerpo sin descargar, flexión articular, conservar el eje y el uso de los modificadores directos. Todo ello con una actitud de alarde.

El visteo y el duelo tienen la costumbre de caminar en círculo, alrededor del oponente, trasladando sigilosamente el peso del cuerpo de una pierna a la otra, amagando con los torsos distrayendo con los brazos mostrando y ocultando el puñal, mientras las piernas siguen las rodillas que van en dirección circular, pudiendo cambiar la dirección o realizando días y vueltas. El movimiento del 8 es un ejemplo. Los ochos que se usan en el tango se usaban en el duelo criollo y se dice que de ahí provienen.

Con la mirada en blanco y el rostro inexpresivo. Todo esto en una actitud de alarde.

Resumidamente en ambos permanece la flexión articular, el peso hacia los metatarsos y el sentido de flotación, traslado de peso, uso del eje y disociación.

El caminar circular del visteo y el tango, puede ser caminata natural, haciendo ochos o movimiento de tijera.








BIBLIOGRAFIA


Blog: Mi escuela de tango;

http://miescueladetango.blogspot.com.ar/2009/10/los-malevos-parte-i.html

http://miescueladetango.blogspot.com.ar/2010/03/los-malevos-parte-2.html

Taringa: http://www.taringa.net/posts/offtopic/6839244/El-facon-y-los-cuchillos-criollos.html

Wiquipedia, (https://es.wikipedia.org/wiki/Duelo)

Tango, una danza. Esa ansiosa búsqueda de la libertad. Rodolfo Dinzel. Editorial Corregidor.

Corto de animación For a Tango de Gabrielle Zuchelli Youtube: http://youtu.be/C3w5aEyjX8M


MONOGRAFIA; DANZA MALEVA; La similitud del visteo con la danza del tango. 2014

Universidad del Tango - CETBA
Alumno: Guillermo C. Rodriguez Brizuela. Materia: Teoría y Práctica II, 2do B Tango Danza





Guillermo Brizuela
Instructor de Tango / Taxi Dancer Services