1.9.11

El pensamiento vivo de un bailarín.

Nota extraida de la revista La Milonga Argentina, nº 66, agosto de 2011.

Escrita por Nany Peralta. (profesor y bailarín).


CAMINAR

ELLOS...los que peinan canas, siempre dicen, EL TANGO SE CAMINA.
Desde cuanto más lejos y con cuanta sabiduría amorosa (a veces, si que ellos lo perciban siquiera), no transmiten desde la simpleza, lo profundo y...lo esencial.

Querer, es un estado de necesidad, ya que se quiere lo que no se tiene. Entonces, ¿Cómo se logra hacer vívido lo que los maestros nos intentan transmitir?, No es queriendo bailar movimientos, y sí, simplemente...caminando.

Estar fundamentados en cada pisada nos permite en primer término, ir más allá de nuestros impulsos, por lo tanto, dejamos en segundo plano nuestra parte egocéntrica.

Desde el plano fisiológico, todo movimiento sale por repetición, pero BAILAR no es coordinación, sino, conexión.
Cuando trascendemos la individualidad, llegamos al estado natural de UNIDAD.
Allí tiene su poderosa razón lo que los grandes nos dicen, y nos damos cuenta, de la complejidad que tiene, lo simple de no intentar hacer, y...al mismo tiempo, estamos haciendo.

Alli radica lo prufundo de fundirse en un abrazo. Allí, la pausa es fundamento del movimiento. Allí el silencio acalla nuestro cuerpo, y este ya no se impone.
Allí, no somos dos, sino UNO.
¿Quién necesitaría pasos en este estado?...Si ya no se esta bailando...sino, que la música se expresa a través nuestro.

Gracias a ustedes...MIS VIEJOS AMADOS...por transmitir su maravillosa sabiduría de forma tan simple y tan pura.
A nosotros, los jovenes, nos queda la simple tarea de caminar y caminar. Sólo estar asentados en este fundamento sacará lo auténtico de cada uno, ya que pasos se pueden aprendetr mucjhos, pero nada tiene más valor...que cada pisada, FIRME Y SEGURA!.


30.7.11

Los Códigos de la Milonga.

Por MANUEL GONZALEZ



Nota publicada en revista PUNTO TANGO Nº 20 - Junio 2008

"Cuando alguien aprende tango, todo aprendizaje, preparación y práctica desemboca (generalmente) en tomar confianza para bailar en “La Milonga”*. En esta preparación uno pone atención en la técnica, postura, comunicación, pasos, música, manejo de la
pista, coreografías etc. Pero Casi nunca se nos enseña con qué vamos a encontrarnos cuando pisemos una Milonga. Me refiero a los códigos, rituales y tradiciones que populan en los lugares bailables. Por eso muchas veces, si nunca se asistió antes a una milonga, es conveniente asistir con anterioridad a varias prácticas para ablandarse y conocer los pormenores y rituales del baile.

Las milongas pueden ser muy diferentes entre si, tanto en que estilos de baile como en ambiente (serio, relajado, familiar, tradicional, under, etc.) se varía la manera de vestir en cada lugar, la elección de la música, la iluminación, y muchas veces eso determina la edad de las personas que asisten y hasta si hay buen nivel de baile o no.
Pese a tantas diferencias, muchos de los códigos son utilizados constantemente en todas las milongas.

Uno de los más importantes es quizá el de elegir pareja o “sacar a bailar”. Lo más común es que el hombre se ocupe de esta tarea, observando a las mujeres hasta elegir una. De aquí se abren dos posibilidades.

Una, el Cabezazo: si se realiza contacto visual con la dama, el hombre hace un gesto, movimiento o una inclinación sutil con la cabeza. (Se entiende que si la mujer lo mira, es porque desea bailar con él). Una vez que la mujer contesta de la misma o similar manera, el hombre se acerca a la mesa (mientras ella lo espera) y al llegar ambos se dirigen a la pista comenzando así el baile.

En algunas milongas, se usa que los hombres solos se sienten de un lado, las mujeres solas enfrente, y las parejas en los laterales (lugares tradicionales generalmente).
Otra opción usada, es cuando el hombre va directamente hacia la mesa de la dama o se pasea por la milonga, hasta encontrar una bailarina de su gusto, y allí pregunta verbalmente o con un gesto si ella desea bailar. Este último modo, trae consigo el riesgo de que la mujer de una negativa, por tanto si la mujer declina el ofrecimiento, el hombre debe agradecer y retirarse por donde vino gentilmente. Es por eso que el cabezazo es un sistema seguro, cómodo y muy discreto. Lamentablemente no todo el mundo tiene buena vista y atención, y no todas las milongas tienen una disposición de espacio, en la cual se pueda sacar a bailar con cabezazo, y muchas veces se debe recurrir a “ir a la mesa”. Por otro lado, a muchos nos gusta correr el riesgo.

Luego hay una tercera y muy rara opción, la cual es condenada por la mayoría de los milongueros y bailarines hombres. La opción de que la mujer proponga el salir a bailar.
Esto es algo muy inusual pero existe, tanto con damas que hacen contacto visual como, con las que nos preguntan si deseamos bailar con ellas. Dejo esta tercera opción abierta al debate y o discusión de los milongueros/as.

Uno de los códigos mas importantes en muchas milongas, es el de respetar las “tandas”.

En la milonga, hay un sistema de baile que se cuenta en “Tandas”: 1 Tanda comprende:
cuatro tangos, o cuatro valses o cuatro milongas** (muchas veces ordenados por orquestas o intérpretes), una vez terminado el 4to tema musical, suena una música muy diferente al tango. En general (rock, folklore, salsa, etc.). Esto es muy útil ya que si alguien esta cansado/a o no gusta de su pareja como bailarín/a, puede dejar de bailar en el cuarto tango sin tener que demostrárselo a la pareja. Es bien visto que se saque a bailar al primer y segundo tema de la tanda. Digamos que al tercer tema, se lo puede perdonar… pero al 4to, muchas veces la mujer puede creer de que se la saca a bailar al último tema para probar como baila (muchas veces con razón) sin correr riesgos. Claro que el hombre pudo estar distraído y a veces sale a bailar en cualquier tema de la tanda.

Muchos aprovechan el pequeño espacio entre cambio de tema para charlar o “chamuyar”. En esto, los códigos, son un poco flexibles, ya que es común ver a los bailarines/as extendiéndose en charlas, pero se suele decir que la pista es para bailar y las mesas para charlar, por tanto no se debería permanecer mucho tiempo detenido en la pista; sobre todo cuando todos ya empezaron a bailar.
Hay que decir que muchas milongas no cuentan con este ingenioso sistema (las tandas), lo cual hace de que muchos/as tengamos que bailar mas temas de los que queremos por cortesía, y o tener que enfrentar la fea situación de parar el baile o que “nos dejen en la pista”.

Cuando se saca o se sale a bailar, nunca esta bien visto dejar a la pareja de baile antes del cuarto tango, ya que muchos al observar esta situación pueden pensar que la persona abandonada baila mal o tiene actitudes desagradables.

Es de muy mal gusto ver que alguien “enseñe” durante los bailes en una milonga. La enseñanza se deja para las clases o quizá en las prácticas. Aún así, muchas veces vemos (hombres en su mayoría) tratando de corregir o enseñar cosas a las damas, mientras obstruyen la circulación de la pista. (Además de que muchas damas odian esta actitud)

En la cuestión de la pista, existe el código de que siempre se baila en dirección y sentido “contra-horario”, caminar cuando hay lugar, no pasar a quien tengo adelante, y no permanecer demasiado tiempo haciendo figuras que detengan la circulación (Un código lamentablemente no muy usado). Esta mal visto ocupar demasiado espacio haciendo figuras y coreografías espectaculares. Esto tiene base en que al emplear demasiado espacio no se consigue mantener una buena circulación de pista, y ni hablar de que a veces genera roces o tropiezos o golpes con otras parejas. Es una pena que esto ocurra muy a menudo en varias milongas.

Un código muy práctico es no adelantar a otros bailarines en la circulación, pero si avanzar ni bien se tiene espacio por delante, esto hace que la circulación en la pista sea fluida y con menos riesgos de roces.

La higiene también forma parte de un código. Estar limpio, fresco y con buen aliento es fundamental. Hay bailarines/as que hasta llevan ropa de recambio en tiempos calurosos.

Muchos de estos códigos pueden parecer antiguos o obsoletos pero siguen existiendo vivamente, cada quien elegirá cual adoptar, cual desdeñar, o cual inventar, pero siempre teniendo presente que el tango es un baile social, donde se comparte la pista y la danza entre varias parejas. Por tanto el Respeto de compartir la danza entre todos debe de ser la base para cualquier código.



4.7.11

Sexto Concepto: La Disociación.

Escuchar la música, fundirse en el abrazo, sentir el embrujo de la música, caminar el tango...son la esencia del tango, es la base de la comunicación en la pareja.

Para que esta comunicación adquiera su exquisitez es necesario aprender a disociar.

La disociación permite un baile cómodo sin perder el abrazo íntimo.

Por tal entendemos la dirección que toma la parte alta del cuerpo (de la cintura para arriba) con respecto a la parte baja (cintura, caderas y piernas), ambas sin perder el eje personal de cada bailarín.

Con respecto a la parte alta, el centro del pecho (el plexo solar) de cada bailarín se deben buscar mutuamente con el del compañero/a en todo momento del baile. De esta manera se genera un movimiento envolvente.

Cuando se adquiere una buena disociación, se pueden realizar todo tipo de movimientos, el danzar se torna muy cómodo y la marcación es mas fácil de sugerir y de interpretar.

Lo importante en la disociación, como en todo el tango, es no perder el propio eje.

Con respecto a la parte baja, la cintura es la protagonista y también la jefa de toda la disociación, ya que la cintura direcciona a las piernas y estas le sigue.

En la parte alta son los hombros los que direccionan a todo el bloque del abrazo (torso (caja toraxica), hombros y brazos.)

El torso por medio de la dirección que dan los hombros (lado abierto, o lado cerrado) son los que crean la dirección y la marcación.

En la parte baja los pies se buscan en un sentido envolvente, es decir que la mujer hace los pasos lo mas cerca del varón y el varón lo misma hacia la mujer, siempre con comodidad y sin forzar nada.




Un buen ejemplo de la disociación son los Ochos (adelante y atrás). Los ochos son un paso llave en el tango, es decir que sirve para combinar otros pasos o generarlos.

La mujer: Esperar la marcación, disociar pivoteando, generar el paso (sin peso), trasladar el peso y...repetir la secuencia hasta que el hombre proponga otra cosa.

El Hombre: tiene que ser claro en la marcación, invitar al paso teniendo paciencia que la mujer traslade el peso antes de invitar a otro paso.

Toda esta marcación se da desde arriba, es decir desde los hombros. Ambos bailarines unidos en un abrazo intimo, buscándose los plexos, y sin perder el eje.

Los pies seguirán las directivas, cuya dirección será disociar de la parte alta a la baja.


El ejercicio que permite tener una gran disociación:

- Frente a la pared apoyar las manos, sin moverlas de la pared con el pecho en dirección a la pared.
- Girar la cintura, pivoteando en un pie.
- Sacar el paso y luego trasladar el peso.
- Repetir la secuencia.

Pueden ser ochos adelante o ochos atrás o combinarlos.

Lo importante es que el torso mire la pared y la cintura mire hacia los laterales.


Ochos atrás




Ochos adelante





Guillermo Brizuela
Instructor de Tango / Taxi Dancer Services

28.6.11

No se con que me van a hablar a mi de Tango...

Esta tarde charlaba con mi amigo Norberto sobre el tango (¿qué puedo decir de el? Basicamente son esas personas que son el tango viviente; actor, director de teatro, hombre de mundo, aficionado a la lectura y del fútbol, admirador de la belleza - en especial la femenina -, filosofó tertúlico, conocedor de la gente y de la vida y por supuesto milonguero y tanguero.), en especial sobre la danza y ambos coincidíamos en que mucha gente, en especial algunos que enseñan tango o quienes de alguna u otra manera viven de este, decía; hacen del tango-danza algo inaccesible, como si para bailar tango necesitas toda una vida para recién ir a una milonga y dar tus primeros pasos.

El me puso un ejemplo que me pareció muy gráfico: "¿Te gusta el fútbol?", "No mucho" le dije.

"No importa igual me vas a entender...Quien entiende de fútbol cuando ve un partido, aunque sea de potrero, sabe quien tiene...ese algo para jugarlo".

"La forma en que para la pelota o como la patea, habla por sí mismo, que no importa si juega todos los días o recién empieza...ese tipo siempre va a jugar bien, aunque juegue 10 minutos. ¿Por qué? porque su actitud, su presencia, el "como lo hace" habla por si misma de que sabe lo que esta haciendo, aunque no sea consciente y aunque nadie le halla enseñado nada".

"En el tango pasa lo mismo, no se trata de dar pasos o hacer continuas figuras, sino de los detalles".
"Para lo cual, en el tango como en el fútbol siempre habrá patas duras".

"Algunos promueven que solo podes bailar tango si sos Copes, como si para jugar al fútbol tendrías que ser un jugador de Primera A"

"El tango como el fútbol, tenes que sentirlo y eso te da esa magia." "Y no importa si bailas hace 10 años o recién empezás, siempre vas a decir algo".






Guillermo Brizuela
Instructor de Tango / Taxi Dancer Services