29.12.09

La suerte que es grela

Así es la vida...

Tengo dos temas para colgar en mi blog:

- Las melancólicas tardes-noches de Flensburg, viendo la nieve caer, lo imprescindible que se convirtió comprarme guantes, un gorrito que me abrigue las orejas, el glühwein (vino caliente), y contar lo vitalmente necesario que se convirtió el tango.

Como iba todos los días a la biblioteca danesa, para en una de sus compus ponerme los audiculares y escuchar tangos...era mi dosis diaria.

- Y el real ensueño vivido al descubrir una pequeña milonga, en Flensburg, donde empezaba a dar por hecho que no había tango.

Pero en fin, allá quedaron las notas escritas a mano. La Navidad me trajo a Bremen y la vida de un cachetazo me lleva para mi Buenos Aires querido, sin poder volver, por lo pronto, a Flensburg o a Bremen.

Sin esperarlo, sin pretenderlo, tengo que ir....

Pero estoy feliz.

Pasaron 10 años y monedas, y las nieves del tiempo empezaron a platear mis sienes. Aunque el tiempo, los años, nunca fueron una preocupación para mí. Lo veo más en los demás que en mi mismo como en la película Entrevista con un Vampiro. (aunque confieso que a veces lo veo en mí, pero solo a veces ;-).

El 1° de enero estaré en suelo criollo.

Esta vez me desquitaré, conoceré todas las milongas, todas, y frecuentaré donde se baile tango, solo tango. Ni neotango, ni nuevo tango, ni Frank Sinatra, con pasos de tango. Solo compás de 2x4 ó 4x4 como dicen los entendidos.

Y como siempre: al compás del corazón, apostando no solo a las burros, y seduciendo a la suerte que es grela.

Dejar que la memoria, y el olvido se pelen en la calle.

Espero encontrar corazones malevos, aunque no usen faca ni lengue. Si los hay por estas tierras, ¿cómo no los va a ver en tus empedrados?!!!

Allá voy Buenos Aires, Mar del Plata, Córdoba y Entre Ríos...

Tranquilas, nunca dejo que una dama se quede sin bailar.


Déjalo latir...


¿Qué es el amor?

"Es un viejo enemigo que enciende castigos" dice un tango... enemigo porque "me enseñaron a amar". "Ese amor que te dí...y me pagaste así".

"Miente mi soñar, dejáme mentir".


Para mi, el amor es como una flor, se expone a todo tan esplendorosa, tan radiante...pero a su vez es tan frágil, tan delicada...


"Rodando como bolita de pibe arrabalero", con ilusión, pero inocentemente arrastrándote alegremente en el lodo seco sintiéndose un Emperador.

¡Quiero ser amor!

Como una sombra seguir su compás. Perdido en el calor abrazador...

¿Oyes el compás?

Es el corazón.

Déjalo latir...

29.10.09

Los Malevos (Parte I)

En toda la cultura del tango están presentes los malevos.

Es común en todo souvenir de Buenos Aires encontrar múltiples objetos de todo tipo, con la cara de Carlos Gardel o de algún malevo, generalmente bailando un tango o apoyado en un farolito.

Los malevos están presentes en las poesías de muchos tangos. Y muchos escritores, artistas. filósofos, pensadores, médicos y sociólogos han incursionado en el vivir y sentir de los malevos.

Pero, ¿qué erán exactamente los malevos?

Definir a los malevos es un tanto impreciso, porque su estilo de vida, su sentir, sus costumbres y códigos son compartidos por muchos otros tipos de personajes de la época.

¿Qué tienen en común y diferente, los malevos, los compadritos, los guapos, el calavera, el cafishio, etc, etc.?

Si nos limitamos a la definición de la palabra malevo, encontraremos algo así como: "Maleante, matón, gente de mal vivir de los arrabales". Y en gran parte es verdad, los malevos no eran precisamente el candidato ideal, que cualquier madre "decente" de la época, soñara para su hija.

Los malevos eran gente recia, dura, viril. La mayoría se sustentaba de la “vida fácil” y era normal tener problemas con la polícia y cuentas pendientes.

Pero asociar a los malevos, únicamente, con la gente de mal vivir, que vivía en los arrabales, es conocer una mitad de un personaje, del entonces, antiguo pero floreciente Buenos Aires. Ciudad, que a finales del siglo XIX, dejaría de ser una aldea colonial, para convertirse en una de las ciudades más modernas del mundo.

Los malevos, como el tango y muchos arquetipos y costumbres nacieron y se hicieron a la par y al ritmo vigoroso, febril y muchas veces prepotente de la nueva urbe.

Los malevos nacieron de lo peor que esta nueva urbe proponía, pero al igual que una flor de fango esparcieron, por sí misma, como un perfume, una herencia sentimental y cultural que hizo al caracter porteño.


Nació en un barrio de malvón y luna.

Efectivamente los malevos tenían su propia visión de la vida, que llevaban en un bagaje de costumbres que conservaban y códigos que solo conocían ellos, pero que paralelamente, se les permitía conocer a cualquiera que los respetase.

Asociar a los malevos con la "mala vida" únicamente, es intentar ponerlos en un molde que les queda chico. Porque pese a su parte oscura y marginal, también llevaban consigo valores casí homéricos, muchas veces quijotescos y por ende románticos que les díó ese aurea misteriosa y atractiva que todavía nos atrae.

Después de todo, el concepto de mala vida, es una etiqueta que la "sociedad respetable" de aquel entonces (aristócratas y oligarcas), les pusieron, para tapar una realidad menos agraciada, defenestrando lo nacido desde las entrañas misma del pueblo.

Ser malevo puede tener dos significados: uno literal; gente de mala vida oriunda de los arrabales y otro simbólica; hombre viril de gran coraje, fiel a sus costumbres que ve la vida y al amor como un juego en el que hay que jugarse entero.

Con mala vida o sin ella, pero siempre, en ambos casos con alma de tango.

Es decir se podía ser malevo y vivir de la vida fácil, que generalmente era la vida maleva; o ser malevo de alma sin llevar una mala vida.

Como cita el tango El Malevo.
(Música de Julio de Caro y letra de María Luisa Carnell (seudónimo Mario Castro).

“Sos un malevo sin lengue,
sin pinta ni compadrada,
sin melena recortada,
sin milonga y sin canyengue.
Al elemento bacan
batiste reo chamuyo...
Lindo parlamento el tuyo
pa volcarlo en un gotan!”



El tango y los malevos estan intrinsicamente unidos.

El tango es la expresión artística natural de los arrabales más marginales.

¿Quién sabe si fueron los malevos los progenitores del tango ó los malevos los hijos primogénitos del tango?

Lo cierto es que los malevos llevaban el tango en el alma, porque los malevos eran tango, su alma es el tango.


El gaucho urbano.

Para compender a los malevos hay que entender como era el gaucho (hombre de campo de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil) de ese entoces, y los motivos que los llevó a inmigrar del campo a la nueva ciudad.

El gaucho fue la mezcla racial y cultural, en la época colonial (siglo XVIII), del español nacido en tierra americana con el indio, habitantes naturales del Continente Americano.

Este mestizaje dió nacimiento al nuevo hombre del continente americano: el criollo.





El gaucho es el criollo del campo, hombre de gran habilidad en todas las tareas del campo. Es el auténtico representante de la esencia criolla de Argentina y Uruguay.

Para los gauchos como para los indios, la tierra no tiene dueño, la idea de “propiedad” de la tierra no es concebible para ellos. Para ellos, la naturaleza es un lugar para vivir libremente al igual que los pájaros, los ríos o cualquier ser viviente.

El célebre libro Martín Fierro, del autor José Hernandez, cuenta como es la esencia de los gauchos, y como estos fueron engañados, por la entonces autoridad, para ser alistados a la milicia, con la escusa de defender las fronteras y con promesas de un mayor bienestar. También cuenta, como muchos gauchos se revelan ante esta realidad y empiezan a ser perseguidos.

Entre promesas que nunca se cumplieron, la oligraquía gobernante, fue apropiándose de las tierras donde los gauchos e indios vivían libremente, y en perfecta armonía con la naturaleza.

Tierras fértiles que empezaron a tener "nuevos dueños", al mejor estilo feudal.

Los gauchos siempre fueron la figura emblemática de la Independencia de los pueblos sudamericanos (particularmente de Argentina y Uruguay), ya que participaron en todas las guerras por la Independencia, en las batallas libertarias de Chile y Perú con el General San Martín y de la Banda Oriental (Uruguay) con el General Artigas.

Siempre se lo conoció por su bravura y coraje en las batallas y también por su nobleza, su honestidad y su sentido de libertad.

Valores basados en la palabra, porque para un gaucho, la palabra es lo más importante que un hombre puede tener.


Vienen los gringos.




Las tierras más prósperas en recursos naturales, tenían nuevos dueños, y muchos gauchos e indios, decidieron irse a otras partes; una de ellas fue la Gran Aldea, (así se lo llamaba popularmente al Buenos Aires de finales del siglo XIX).

La Gran Aldea en pocos años se convertiría en una gran ciudad.


Este cambio necesito de mucha mano de obra, para trabajar principalmente en el puerto, y esa mano de obra vino de las grandes oleadas de inmigrantes, generalmente de Europa.
Básicamente eran italianos y españoles, pero también inmigrantes de las más variadas nacionalidades (franceses, alemanes, rusos, sirios, libaneses, turcos, armenios, etc, etc.)..

El gaucho un inmigrante interno y los gringos (nombre popular que recibe el extranjero que vive en suelo criollo), inmigrantes externos. Todos encontrados en una urbe donde todo estaba por hacerse y que no contaba con suficiente lugar para tanta gente.

Urbe que se fue expandiendo demográficamente en nuevos pueblos, que en pocos años, se convirtieron en barrios.

Estos barrios eran los arrabales y en los arrabales el gaucho y el inmigrante se encontraron en un sentimiento de pertenecia y de nostalgia, de ilusión y de desilusión.

Gauchos e inmigrantes entretejieron sus costumbres y en esta mezcla se fue conformando el caracter del nuevo ciudadano: el porteño.

Los malevos son una parte del porteño. La parte oscura, marginal, pero que desde el lodo más oscuro se va imponiendo rebelde en la idiosincrasia de la nueva urbe.

Los malevos son el resultado del gaucho descreido, resentido con la autoridad que lo engañó y no lo respeta, que al igual que muchos inmigrantes; también traían un bagaje de sentimientos parecidos, como muchos sicilianos (ej.: el camorrero siciliano), napolitanos, gitanos, andaluses, etc.

A ambos los unía el sentimiento en común de que eran despreciados por los que mandan, que a su vez ellos también despreciaban.

En esa nueva cultura cosmopolita, anárquica y salvaje, nacen los malevos, así como otros personajes como los compadritos, los guapos, los cafishios, etc., etc. que fueron creando una variada tipología de hombres y mujeres en los arrabales porteños.


Con la pinta medio shiome que deschava al arrabal.

Los presencia de los malevos imponía un gran respeto. Su rostro era casi inexpresivo. De pocas palabras. Todo lo decían con la mirada, que tenían un brillo tan afilado como el cuchillo que llevaban debajo de la axila.

Eran temidos como admirados por sus azañas.

Generalmente se les conocía por un apodo, que graficaba muy bien su personalidad o su apariencia. “el Chino”, “el Loco”, “el Pardo”, “el Negro”, “el Nene”, "el Pesado”, etc., apodo que era muy respetado incluso en su ausencia.

Los malevos le daban mucha importancia al cuidado de su apariencia física. Su aspecto era impoluto, aúnque generalmente sencillo.

La ropa siempre limpia y perfectamente planchada. Caras bien afeitadas y si llevaban bigote o patillas, estaban perfectamente cuidadas.

El cabello era más bien una melena que tensaban con gomina hasta la nuca.

Generalmente tenían un vestir típico que consistía en: el Funyi, sombrero característico de color gris. Pañuelo blanco hacia afuera, conocido como Lengue. Saco (o chaqueta) entallada, de solapa anchas y pañuelo a tono.

Pantalón de fantasía, que se iba angostando hasta cubrir los tobillos, generalmente a cuadros o con un ribete lateral.

Y finalmente los zapatos con taco militar, perfectamente lustrados y a veces, generalmente en invierno, acompañados por las polainas.


Extracto de la película Naked Tango.





Esta indumentaria le estilizaba la figura que junto al funyi y el lengue daba la apariencia llamativa que generaba respeto, como la de un gallo que se pavonea en el gallinero, aunque su accionar era más bien a la de un lobo solitario.


La vida es una carpeta.

Para los malevos la vida es un juego, y para vivir hay que tener el coraje del jugador. Y muchas veces apostar a todo o nada. Ganar o perder. Amar u odiar... vivir o morir.

El coraje era el ingrediente básico del malevo. Un hombre integro debía demostrar su coraje cuando la ocasión lo requiera.

Para ello, los malevos tenían una serie de códigos que respetaban, basados en el honor de la palabra.

Los malevos no necesitaban leyes, ni gobernantes ni gobierno, su ley era la palabra, que era lo más sagrado que un hombre digno puede tener. Si esta no se respetaba, o se ofendía en su honor, rápidamente se ajustaban cuentas con la sangre, generalmente en un duelo criollo (duelo a cuchillos), “a sangre” (sin muerte pero con herida, generalmente en la cara) o “a muerte”, según el grado de ofensa.


Los códigos más comunes eran: No ser batidor (chivato, delator, soplón), sobre todo de la cana (la policía); la lealtad al amigo, respetar los yeites (negocios turbios) y territorios, respetar la mujer de cada quien, no hablar mal a espaldas de otro. Y el más importante era la lealtad.

La traición era lo más aborrecible para los malevos.

Estos códigos eran muy importantes, puesto que en el ambiente marginal y lumpen, se sobrevivia como se podía y los trabajos “decentes” no eran siempre los más habituales.

Los malevos preferían la vida fácil, de los cuales llegaban a ser verdaderos expertos.

La timba (apuesta por dinero en juegos de cartas), el choreo (robo generalmente de la cartera o bolso a una víctima descuidada), el chamuyo (hacer un cuento engañando a alguien a cambio de dinero), regentear prostíbulos, matón de algún pez gordo (generalmente contratado por algún caudillo político) o vivir de las mujeres, sea como cafishio (el que vive de la prostitución de las mujeres a cambio de su “cuidado”), o simplemente del trabajo honrado de alguna mujer que cohabitaba con él, eran los trabajos y formas de vida más comunes.

También realizaban trabajos esporádicos de peonaje (generalmente en mataderos), tirar del carro (trasportando alguna mercadería con el caballo con carro) desde el Mercado del Abasto o los mataderos hacia los barrios, etc.

Los malevos tenían su territorio que ganaban con coraje a fuerza de peleas.

Eran de tener pocos amigos pero para ellos la amistad era el más noble sentimiento, el cual defendían con su vida.

Generalmente se disputaban las mujeres más hermosas de su territorio y siempre estaban acompañados por alguna mujer que consideraban de su propiedad y con la que muchas veces tenían una relación sentimental verdadera.

Los malevos, básicamente, vivían de noche y en la noche.

Frecuentaban los boliches (bares) donde generalmente se reunían con otros malevos para tratar sus yeites (negocios turbios).

Los conventillos y portones, donde siempre había alguna reunión festiva en la que había juego de taba, cartas, bailongo y payadas, y más de un malevo era payador.

Y por supuesto las milongas, las cuales también consideraban de su territorio en la que les esperaba su mina, la cual era intocable en su ausencia.

Los malevos y sus mujeres generalmente eran excelentes bailarines de tango, y en el transcurso de la noche de una milonga se deleitaban y deleitaban a los presentes con tangos de rompe y raja, formando ronda por los presentes.


El lunfardo.

Los malevos a diferencia de otros personajes del arrabal, casi siempre tenían problemas con la ley, más de uno conoció la cárcel y era habitual tener cuentas pendientes de algún tipo.

Así como tenían sus códigos muy estrictos, también fueron desarrollando una forma de hablar que se fue convirtiendo en su idioma: el lunfardo.

Este, según se cuenta, nació para que la policía, que muchas veces polulaba de incógnitos espías por los arrabales, no entendiera sus conversaciones.

El lunfardo tienen muchas palabras de distintas jergas producto de la variedad de culturas; como sicilianos, napolitanos, genoveses, caló (lengua gitana), andaluz, etc., más la propia del gaucho.

Es común en el hablar lunfardo usar juegos de palabras, giros idiomáticos y frases gráficas.

Me quedé arañando como gato panza arriba.” (tango Barajando)
“Un gil a la acuarela más a tiro”. (Línea 9, poesía lunfarda de Carlos de la Púa).

Más el alvesre (al revés), es decir cambiar el orden de las sílabas; por ejemplo: mujer=jermu, loco=colo, amigo=gomia, etc.

Esta forma de hablar se convirtió en su lenguaje, que incluso era indesifrable, para los propios vecinos del arrabal.

Muchas de estas palabras, con el tiempo se convirtieron en el argot de Buenos Aires, y es el hablar típico de los porteños.

El lunfardo también fue el lenguaje elegido de muchos poetas, sus poesías estan expresadas en muchos tangos, y quizás uno de los más grandes exponentes de la poesía lunfarda fue Carlos de la Púa, autor del libro La Crencha Engrasada, que según se cuenta, Carlos de la Púa era un famoso malevo conocido como el malevo Muñoz.


Te olvidaste en los boliches los anhelos de tu vieja...

Si existía un valor sagrado para un malevo, este era su madre. La vieja como se la llama cariñosamente en la cultura rioplatense.

Los malevos, por su estilo de vida, confiaban en muy pocas personas, generalmente algún amigo o su compañera. Pero también estos podían fallarle; el amigo traicionarle y la mujer dejarlo sin su amor.

En cambio la vieja, siempre iba a dar su amor incondicional, más allá de la conducta de su hijo, por ello la madre representa para el malevo el único ser viviente auténtico y puro.


Si querés conocer las palabras del lunfardo, hacé clic aquí.


Próxima entrega: Los Malevos II.

- Los malevos y las mujeres.
- Los malevos y el tango.
- El fin de los malevos.

La información de este blog puede difundirse citando el autor: Guillermo Brizuela, y la fuente: miescueladetango.blogspot.com

Guillermo Brizuela
Mi escuela de Tango
© 2009

28.8.09

Homenaje a Juan D´Arienzo.

Juan D´Arienzo (1.900-1.976), fue el creador de su propia orquesta, pero también de un estilo único que además de agregarle jerarquía a las grandes orquestas de los años 40, también contribuyó a recuperar el compás del tango original y devolverle a los bailarines, ese nervio, esa fuerza, que es natural del tango.

En sus propias palabras diría:


"La mía siempre fue una orquesta recia, con un ritmo muy acompasado, muy nervioso, vibrante. Y fue así porque el tango, para mí, tiene tres cosas: compás, efecto y matices.

Una orquesta debe tener, sobre todas, vida. Por eso la mía perduró durante más de cincuenta años. Y cuando el Príncipe me puso ese título (el Rey del Compás), yo pensé que estaba bien, que tenía razón."


En este video podemos apreciar la potencia de su orquesta. Clic aquí.


El tango nació por 1.880-1.890, y desde las primeras formaciones musicales hasta las primeras orquestas, -1.920-1.930 - Se caracterizó por ser una música con un claro compás de 2X4, y como baile; alardoso, provocador, pícaro y jugetón.

"Yo siento el tango así, a la manera antigua, y como no fui yo quien lo inventó, no me creo con derecho a hacerle cambios que diferencien totalmente su fisonomía.(...) Lo fui a buscar a su propia fuente y de la mano lo traje conmigo (...) Abrazado a él ganaré o perderé, pero siempre que el tango sea tango, es decir que tenga ese sabor criollo, recio y varonil que le dio fama y que a principios de siglo hacía persignar de miedo a las viejas beatas, que cuando sentían sus acordes sufrían más que si estuviesen escuchando el chistido agorero de alguna lechuza (...) Sí, soy así...¿Me entendieron, plomos?"

En los años 40 las nuevas orquestas van trasformando el compás en 4X4, lo cual se convierte en un baile, más pausado, acentuado, de salón, donde se camina más el tango y se van perdiendo los cortes al bailar.

D´Arienzo recupera, en plena década del 40, el compás del 2x4, y le devuelve el tango a los pies de los bailarines.

"A mí la juventud me quiere. Mis tangos gustan porque son movidos, rítmicos, nerviosos. La juventud busca eso: la alegría, el movimiento. Si usted les toca un tango melódico y fuera de compás es seguro que no les va a gustar. Eso es lo que pasa. Ahora hay buenos músicos y grandes orquestas que creen que lo que están haciendo es tango. Pero no es así. Si les falta compás no hay tango. Creen que pueden imponer un nuevo estilo y ojalá tengan suerte, peto yo sigo pensando que si no hay compás no hay tango. Como profesionales los respeto a todos. Pero lo que hacen no es tango. Y si estoy equivocado quiere decir que hice más de cincuenta años que estoy equivocado. "


El tango Paciencia, con el cantor Héctor Echague.




Juan D´Arienzo, tubo siempre claro que tango hacía: "A mi modo de ver, el tango es, ante todo, ritmo, nervio, fuerza y carácter. El tango antiguo, el de la guardia vieja, tenía todo eso, y debemos procurar que no lo pierda nunca.

Por haberlo olvidado, el tango argentino entró en crisis hace algunos años. Modestia aparte, yo hice todo lo posible para hacerlo resurgir.

En mi opinión, una buena parte de culpa de la decadencia del tango correspondió a los cantores. Hubo un momento en que una orquesta típica no era más que un simple pretexto para que se luciera un cantor. Los músicos, incluyendo al director, no eran mas que acompañantes de un divo más o menos popular.

Para mi, eso no debe ser. El tango también es música, como ya se ha dicho. Yo agregaría que es esencialmente música. En consecuencia, no puede relegarse a la orquesta que lo interpreta a un lugar secundario para colocar en primer plano al cantor.

Al contrario, es para las orquestas y no para los cantores. La voz humana no es, no debe ser otra cosa que un instrumento más dentro de la orquesta. "

Video con la cantante Mercedes Serrano, interpretando el tango Nada más. Clic aquí.

Escuchar a D´Arienzo es como escuchar a Wagner en la música clásica.

Su música se caracteriza por la potencia de los instrumentos y el uso del stacatto, como la inclusión de la voz humana como parte de la orquesta.

Se dice que los tangos por D´Arienzo se hicieron para bailar, y de hecho invitan a bailar.

Ese seguramente fue su mayor logro, el de recuperar el compás de los orígenes y devolverlo con los sonidos actuales.

En 1.975, Juan D´Arienzo, en plena Vanguardia (era del estilo Piazzolla), llegó a decir: "sí los músicos retornaran a la pureza del dos por cuatro, otra vez reverdecería el fervor por nuestra música y, gracias a los modernos medios de difusión, alcanzaríamos prevalencia mundial".


9.8.09

"La piel de gallina": Los milongueros hablan.

Carmencita Calderón



"...el mismo tango de allá se puede bailar en el Palace de Glase, o sino en Villa Urquiza, o sino en la Quiaca..."

"El tango orillero y el tango canyengue; es tango con corte



Virulazo y Elvira.





"si trabajo sufro, ..., el tango te va trasmitiendo una cosa que se te va penetrando en la sangre, entonces lo haces a gusto...el ser humano lo más lindo que puede tener en su vida es, hacer lo que le gusta, yo hago lo que me gusta".



Gerardo Portadela


"Mi manera de bailar fue ser siempre elegante. Elegante es acompañar el pie de la mujer."



Javier Rodríguez y Geraldín Rojas con milongueras.





"caminar tiene que ser lo más natural para cada persona,...por eso cuando algunos dicen; "soy medio pata dura para bailar tango": mejor!"

"mi corazón sangra cuando bailo un tango"

"bailar con estas mujeres es otra cosa,..., pesan 80 kilos...de tango!"

"yo nací milonguera y moriré milonguera. Pero de pista, no de escenario".



María Nieves (homenaje).



"ella brilla"

"hay una mirada, hay una atracción, sin que te interese el hombre. Yo bailo con chicos que pueden ser hijos míos, pero yo como que "me los como" en el esenario. El tango me lleva a eso, ...una sensualidad...que me olvido que soy veterana. Ahí arriba me siento una pendeja..."

"a la mujer no le interesa que le hagan ganchos, firuletes, voleos, lo que les interesa es un hombre que las abrace de verdad."


Milena Plebs





"la mujer que yo quiero mostrar es fuerte, independiente, potente, mujer de hoy, pero...al lado del hombre. Pudiendo estar a la vez, acompañada, contenida, en el abrazo de un hombre."

"...no estar por encima, ni por debajo...complementario...yin yang, masculino-femenino."



Puppy Castelo





"lo más dificil del tango es caminarlo. Hacer pasos lo hace cualquiera, pero caminarlo..."

"...aprendí por mi cuenta...cuando se bailaba entre hombres...es una gran ventaja bailar de mujer, porque si te equivocas, sabes donde van los pies".

"A mí me gusta el estilo de los 40. Porque hay compás, hay elegancia."

"Los pibes sufren de elefantismo..."



Suzuki Avellaneda




"Empecé a bailar para que Pepito no dejara de bailar".

"Para mí el tango es como un amor. Un amor de dos minutos... cuando me pongo a bailar es como si me entregara a ese amor".

"No bailo para hacer bonito, ni firuletes. Lo bailo porque lo siento".



Carlos Gavito





"El tango no tiene dueños, es lo más bonito que existe por la libertad que tiene."

"La gente de mi edad, y mayor que yo, puede disfrutar de lo más bonito quer tiene el tango: el abrazo."

"...el abrazo hay que tomarlo como lo que realmente es; ese calor humano que todos necesitamos".

"en un barco donde trabajaba...un americano me dijo: Señor eso no es tango..."

"El hombre que al estar bailando tango, no hace ver a la mujer como una Reina, el nunca será Rey."

"La mujer se deja llevar y cierra los ojos confiando en uno, confiando en el abrazo y en donde uno la guía... por lo tanto tiene más virtud que aquel que mira, vé y empuja".


Reportaje en TV





"el tango a diferencia de otras danzas, iguala las clases sociales".

"la milonga es una catedral...es una religión el tango."



Antonio Todaro





"para mí el que más fuerza hizo en las orquestas fue Juan D´Arienzo, al bailarín lo hizo hacer con fuerza. Entonces vinieron, los giros, los ganchos, los boleos con fuerza..."

Juan Carlos Copes.

Nota de Clarín (periódico argentino 12 de agosto de 2.009).

"Hay una frase muy popular: "para el tango se necesitan dos personas y un sentimiento", y yo estoy de acuerdo. Caminar, como decíamos nosotros, mordiendo el piso, y sentir la música. Los bailarines jóvenes están haciendo cosas muy difíciles, muy trabajadas, pero se olvidan del sentimiento. Me gusta decirles a los chicos: "lo más difícil del tango es hacerlo fácil".

"Un solo cuerpo con cuatro piernas haciendo malabares. Era la habilidad y al mismo tiempo el respeto a la música y al ritmo. Una cosa que iba llamándome la atención era que el bailarín que hacía muchas figuras perdía elegancia y a la inversa. Pensé entonces por qué no unir la elegancia con la habilidad. Eso fue lo que me llevó en dos años a ser un milonguero más y tener mi club preferido donde era caudillo: Atlanta, en Villa Crespo."

Quinto concepto: La musicalidad.



Los buenos bailarines bailan con el oido. Si quieres bailar bien el tango tienes que acostumbrarte a escuchar la música de la orquestas.

A muchas culturas les cuesta identificar con claridad la rítmica del tango.

En otras expresiones musicales como el rock o el pop, el compás es fácil de identificar porque básicamente el ritmo lo ejecutan la batería y el bajo eléctrico.

Pero en el tango es más difícil porque un instrumento se muta con otro tanto en ritmo como en melodía.

Como norma en una orquesta típica (generalmente un sexteto conformado por un piano, dos violines, dos bandoneones y contrabajo) son el piano y el contrabajo la base ritmica, pero dependerá del estilo de la orquesta y del tango en ejecución en que esta base puede mutar a los violines o los bandoneones, etc.

Por eso es muy importante cuando se aprende a bailar, escuchar mucho tango.

Y que se convierta en una escucha abierta, receptiva donde de apoco se van descubriendo nuevos matices musicales dentro de un mismo tango al cual hemos escuchado mil veces.

Además de la escucha es importante, conocer y entender, la evolución musical que tuvo el tango en su historia. Aprender a reconocer las orquestas como las agrupaciones que acompañaron a los cantores en cada época.

Ya que el sonido y la interpretación dice mucho del sentir de la época y que puede generar, en los que bailamos, distintas sensaciones.

Curiosamente el tango nació primero como danza y posteriormente como música.

Este hecho es muy significativo, puesto que los músicos de aquellos tiempos primitivos de la música del tango, seguramente tenían que interpretar los pasos y movimientos de los bailarines y convertirlos en música.

Seguramente era como dibujar con la música al igual que un pintor lo hace en el lienzo expresando lo que vé, y que cada músico lo haría con su instrumento.

Estamos en 1.880 – 1.890 aproximadamente, donde se cree que hizo su aparición el tango como tal, es decir como genero musical con su propia identidad.

Gracias a la gran confluencia y variedad de inmigrantes que se agruparon en las ciudades portuarias de Buenos Aires y también Montevideo y Rosario, se podía encontrar talentos musicales de distintos orígenes, formaciones académicas, estilos musicales, idiosincrasias y extractos sociales.

Desde aficionados a profesionales. Desde payadores (trovadores que improvisan su canto) hasta entendidos en ópera y música sinfónica, que se sumaban a la milonga campera y la música afro que ya equistía en el Río de la Plata

Es curioso imaginar que los músicos tenían que darle música a los pasos que los bailarines improvisaban, y posteriormente tener el consentimiento de estos para su aprobación y continuidad.

De esta ebullición de danza y música, aparecieron los primeros tangos. La mayoría de autores desconocidos, pero que su aceptación popular en los arrabales lo mantuvieron siempre vigente.

Musicalmente, en un principio, los instrumentos más típicos eran las guitarras, siempre presente en los lugares donde el tango se vivía (conventillos, cantinas de puertos, fogones, etc).

De hechos los músicos que aspiraban a vivir de la música y animaban fiestas y encuentros lo conformaban dúos de guitarras que a veces lo acompañaban una flauta, violín o cualquier instrumento portable.

De ahí se conformó el trío básico que generalmente lo componían; violín, flauta y guitarra. Aunque podía alternar con cualquier otro instrumento.

En esta melange musical se fue incorporando el piano y finalmente el bandoneón.

Conformándose agrupaciones de dúos, tríos y cuartetos y posteriormente acompañados por un cantor.


El Bandoneón.
A principios del siglo 20 hace su aparición un instrumento de origen alemán: el bandoneón. Instrumento que llegó para quedarse y fue tomado como propio y que se convirtió en el símbolo musical del tango.

El bandoneón se convirtió en el alma del tango, transformando lentamente su compás original de 2X4, a un compás más pausado, jugando con los acentos y la melodía transformado el compás en 4X4.

Con el bandoneón se conforman los primeros conjuntos musicales:

1.910. Primeros conjuntos: Vicente Greco, Eduardo Arolas, Juan Carlos Bazán, Augusto Berto, Juan Maglio.


Las orquestas típicas

Aproximadamente a mediados años 20, aparecen las primeras orquesta de tango, conocidas como Orquestas Típicas.

Estas orquestas la conformaban con dijimos, seis instrumentos: piano, contrabajo, dos violines y dos bandoneones. (Aunque con el tiempo se conformó según el concepto de su director).

Pero para ser una auténtica orquesta típica tiene que tener un Director, que es uno de los músicos y que es el encargado de darle un estilo musical.

Así, las orquestas típicas se las conoce por el nombre del Director. Por ejemplo la orquesta de Francisco Canaro, la de Osvaldo Pugliese, Anibal Troilo, etc.

Los directores, interpretaban temas existentes y también componían e interpretaban los propios. Por eso un tango interpretado por una orquesta sonará distinta a otra que interpreta el mismo tango.

Las primeras orquestas típicas fueron:

1.920. Las primeras orquestas: Julio de Caro, Juan Carlos Cobián, Francisco Canaro, Agesilao Ferrazzano, Julio Pollero.

Francisco Canaro, uno de los Grandes de la Vieja Guardia.

1.930. Nuevas orquestas: Osvaldo Fresedo, Típica Victor, Alfredo Gobbi, Sexteto Di Sarli, Roberto Firpo.

1.940. La época de oro: Juan D´Arienzo, Rodolfo Biagi, Ricardo Tanturi, Osvaldo Pugliese, Anibal Troilo, Carlos Di Sarli, Angel DÁgostino, Alfredo De Angelis, José Basso, Pedro Laurenz, Miguel Caló.

A estas nuevas orquestas se las conoció como La Nueva Guardia y alcanzó una exquisitez musical inigualable, donde se fueron ampliando la cantidad de músicos en las mismas.

A esta época se la llama la Época Dorada, o de Oro, del Tango.

Conformar una orquesta típica era sinónimo de calidad musical. Las orquestas tuvieron una evolución imparable e inagotable. Al punto de tener fans que se decantaban por el estilo de tal o cual orquesta.

Lo mismo sucedió con los cantores, que con su propio nombre y estilo de interpretación se los indentifica con una orquesta concreta.

Las orquestas típicas tuvieron su esplendor en los años 40, donde alcanzaron un nivel musical sinfónico.

A esta generación de orquestas se la llamó La Nueva Guardia y a las anteriores a los años 40 se las definió como La Vieja Guardia.

El maestro Osvaldo Pugliese, interpreta La Yunba de su propia creación.


1950. Orquestas típica de: Astor Piazzolla. Mariano Mores. Horacio Salgan.

1960. Orquesta típica de Hector Varela.

Estas continuaron su imparable perfección hasta la década de los 70. Década triste para el tango, porque por cuestiones políticas se potenció la música comercial extranjera y se le dio una nula difusión al tango.

Logrando que las nuevas generaciones perdieran interés por el tango.

El Maestro Juan D´Arienzo, creador de un compás potente. Se lo llamó "El Rey del compás".

La orquesta de Juan D´Arienzo con el cantor Hector Echague.























Anibal Troilo "Pichuco" y su orquesta, fiel exponente de los años 40 y de los 60/70.

Sin embargo muchas orquestas, siguieron hasta los 80 y 90´s. y nacieron otras gracias a compañías que hicieron espectáculos de tango en Europa, como el Sexteto Mayor.

El maestro Mariano Mores, fue experimentando con instrumentos no tradicionales del tango y es uno de los Grandes Maestros que quedan vivos.

En los 90 surge un entusiasta interés en la juventud por el tango y aparecen nuevas orquestas como El Arranque, Martinez Fierro, Típica Imperial y Color Tango.


Orquesta Color Tango

A la hora de bailar

Los bailarines deben saber escuchar el tango, no deben descuidar los tiempos y no limitarse a realizar pasos sino a utilizar a estos para saber pisar cada compás, como saber como y cuando es oportuno realizar una figura.

En síntesis, conocer las diferencias musicales de cada orquesta nos permite enriquecer nuestra danza.

En la web TodoTango.com, podés escuchar a todas las orquestas clasificadas alfabéticamente.

29.7.09

El tango y la salud

En una nota de la web El Mundo (periódico español), titulada El tango, del salón de baile a la sala de terapia donde estudios científicos aseguran que bailar el tango ayuda al tratamiento de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.

La Fundación Favaloro hizo relevantes estudios de como bailar el tango previene enfermedades cardíacas y mantiene un corazón sano.

En la web protangoperu.com hay una interesante resumen los beneficios terapeúticos del tango.

Y sí..., hay que ir a la milonga.


28.7.09

Una crónica de Tango.

Navegando por Internet me encontré con esta crónica del tango, del blog de Clarín (principal periódico argentino), por el periodista Juan Pablo Meneses, titulada:

Serie, el Tango

Interesante reporte, de la realidad del baile del tango con comentarios de los visitantes, también de valioso aporte.

18.7.09

Cuarto concepto: La Marcación (Parte II).

Empezar con un abrazo correcto garantiza una fácil marcación y un baile cómodo.

Ahora haré incapié en los aspectos propios de la marcación.

El tango es una danza improvisada. El buen bailarín baila con el oído, dejándose llevar por la música, fluyendo con los compases y las melodías.

La música genera sentimientos (o los sentimientos se expresan con la música), y los bailarines expresan sus sentimientos danzando.

Se dice que en el tango uno más uno es uno. Esto es correcto cuando los bailarines danzan en armonía con el embrujo de la música.

Quizás la genialidad del tango es que dos personas en un abrazo muy íntimo y con poco espacio entre ellos, hacen hablar a los pies.

El tango a diferencia de otros generos musicales tiene poco espacio entre los bailarines gracias al abrazo íntimo y es esta su característica y su magia.

Para bailar es necesario hablar con el cuerpo.

Dos cuerpos y dos energías se comunican, como un yin yang, una se avanza y a su vez se resite de la otra, buscando un equilibrio, una armonía.

Para explicar detalles técnicos de la marcación, al cuerpo lo dividiremos en tres partes:

- La Cintura.

- La parte alta. (de la cintua a la cabeza).

- La parte baja. (de la cintura a los pies).

La cintura.

Se entiende por cintura, no a la cadera, sino a la parte alta de esta.

El principal generador de la marcación es la cintura, esta es el centro del equilibrio del cuerpo, por lo tanto si la intención de cualquier movimiento es ejecutado desde la cintura, el resto del cuerpo sera un continuador del movimiento que se realizará naturalmente y sin esfuerzo.

Por poner un ejemplo; al caminar podemos hacerlo sin intervención de la cintura y tendremos un andar sobrio.

Si a ese caminar, cada paso lo sugerimos desde la cintura, el resto del cuerpo se moverá más felinamente y tendremos un caminar felino.

A este caminar los tangueros de antes le llamaban andar compadrito, y es lo que comunmente conocemos como swing.

Alguna vez abremos escuchado expresiones como "tiene swing", "bailan con swing", "les falta swing", etc.

Sugiriendo cada paso y movimiento desde la cintura, al bailar, es lo que se conoce como bailar con cadencia.








Por lo tanto todos los movimientos de la marcación intentaremos ejecutarlos desde la cintura.

De esta forma será siempre todo el cuerpo es que baila, relajadamente, con mínimo esfuerzo.


La parte alta.

Mi profesor de Soo Bhank Do dice que la cabeza es el General y la cintura el Capitán, a lo cual yo le agregaría que (en el tango) los pies y brazos son los soldados.

La cabeza es la que dice a donde hay que ir y la cintura es la encargada de ejecutar la intención de la cabeza, haciendo que sus soldados (los pies y/o brazos) hagan bien la misión.

Casi todos los detalles de la marcación están el la parte alta del cuerpo.

Anteriormente explicamos la importancia de un abrazo correcto. Ese abrazo tiene que estar contenidos en un sentido de bloque.

En el abrazo de tango, tanto para el hombre como para la mujer, el torso y los brazos forman un bloque que se mantiene en todo momento. Este bloque si es compartido por ambos bailarines, permitirá sentir mejor la marcación.

Por bloque se entiende que los brazos, hombros y torso forman una unidad que se asemeja a un compás, donde la cintura es el punto de apoyo y las manos el lápiz.

Si los dos bailarines bailan en bloque se puede sentir mejor la marcación.

Cuando hablamos de bloque, no tiene que ser rígido, pero si debe existir cierta tensión.

Si los pasos son acompañados con el impulso de la cintura, el bloque le seguirá generando un movimiento envolvente, donde permitirá que los dos ejes esten buscándose para estar enfrentados.

El Eje.

Si trazamos una línea imaginaria vertical en el centro del cuerpo a esa línea le llamaremos eje.

Al bailar, los ejes de ambos bailarines, deben estar buscándose permanentemente como si los uniera una línea horizontal desde el centro del pecho de cada uno. Ese centro es el plexo solar.

De esta manera el abrazo en bloque se convierte en un abrazo envolvente.




La parte baja.

Los pies hablan, expresan los sentimientos, dibujan historias...

Los milongueros dicen que los pies expresan la elegancia del baile.

Tecnicamente, en la marcación, los pies y las piernas por si mismas, no suelen marcar sino ejecutar las directivas de la cintura.

Pero un aspecto muy importante para que esto suceda es ser consciente de en que pierna esta el peso del cuerpo. Ya que al caminar, permanentemente estamos trasladando el peso del cuerpo de una pierna a otra.

Para ambos, hombre y mujer, deben ser conscientes de su paso-peso, y también el de su compañero/a.

Si la cabeza ordena, la cintura ejecuta y las piernas hacen, es necesaria que sepan administrar el peso del cuerpo, para mantener el propio equilibrio y el del compañero/a.

Esto se hace mejor si caminamos flexionando levemente las rodillas. Este flexionar es muy importante porque permite una mejor capacidad de reacción.

La calidad y el grado de flexión (leve o más acentuado), permte sugerir un paso más corto o más largo (más flexionado, más largo).

Al flexionar estamos sugiriendo que vamos a hacer un movimiento, al relentizarlo y subir la cadera (o sea menos flexión) estamos sugiriendo una parada o pausa.

En todo este proceso el caminar se hace gatuno, donde se camina acariciando el suelo. Esto evita pisar a la companera/o, o chocar las rodillas.

Es importante que la mujer busque su comodidad. Como dijimos antes al sacar el culito hacia afuera y flexionar la rodillas (para ambos), naturalmente hace que los cuerpos se apoyen mutuamente.

Es la mujer quien generalmente busca su comodidad teniendo en cuenta estas dos variantes y su caminar se hace más femenino.

En este tango-candombe tenemos un resumen de todo lo explicado.


Finalizando.

Es muy importante escuchar la música, impregnarse de sus compases y melodías.

El hombre, principalmente, debe aprender a no apresurarse (sobre todo cuando se esta aprendiendo a bailar), a bailar tranquilo, casi meditativamente. Y tener en cuenta estos conceptos que se han expuesto.

Una característica que distingue al tango milonguero es que el hombre acompaña los pasos de la mujer.

Es decir, si el hombre sugiere un movimiento a la mujer, este acompaña con su paso a al paso de la mujer. Esto, además de dar elegancia, permite un mejor equilibrio en los bailarines.


15.7.09

Cuarto concepto: La Marcación. (Parte I).

El tango es un baile de a dos, en un abrazo íntimo, donde sentimos la música y expresamos nuestros sentimientos caminando al compás.

Para poder bailar es necesario que el hombre sepa "llevar" a la mujer y la mujer "se deje llevar" por el hombre.

En un principio, el hombre es el que invita a la mujer a seguirle y ella le acompaña, aunque cuando se domina la danza se convierte en un diálogo donde ambos, son comapñeros en un mágico viaje de 3 minutos..

Para ello, el hombre tiene que aprender a llevar a la mujer y la mujer ser sensible y colaboradora con las sugerencias del hombre. A esto se le llama: marcación.

La marcación suele ser lo que más le cuesta a los hombres aprender, porque esta debe ser clara y decidida pero siempre con suavidad.

Y como el, es el que guía, tiene que saber "como sugerierle su intención" a la mujer, y esta, interpretarlo y seguirle.

Además, ambos siguiendo el compás de la música de forma elegante.

Es decir que el hombre tiene que resolver varias cosas al únisono.

Lo más importante es empezar con un abrazo correcto.

Cuando los cuerpos se entrelazan en un abrazo de tango, si este es técnicamente correcto y cómodo tanto para la mujer y el hombre, sugerir he interpretar la marcación no será tarea difícil.
Lo que quizás no es tan fácil es aprender a dominar la marcación, pero esto se aprende con práctica.

Anteriormente expliqué el abrazo de tango, pero vamos a matizar algunos conceptos.

En el tango suelen exister variaciones en el abrazo. Aquí nos centraremos en el abrazo del tango de salón, ya que es el estilo ideal para aprender.
El abrazo del hombre: Enfrentados mujer y hombre, este con su brazo derecho le toma por la espalda a la altura del bretel (debajo de los omóplatos) y la invita suavemente hacia su torso (con un sentido de contención, es decir como abrazamos a una persona que queremos) y con la mano izquierda con su palma le invita a que la mujer a tomarse de la mano a la altura de los ojos, en forma de que las manos formen un corazón.

El hombre encastra su pecho derecho entre los pechos o eje de la mujer. El hombre mirará hacia su mano izquierda y la mujer hacia adelante quedando los rostros unido frente (derecha) con frente.

Los pies deben estar juntos (tobillos con tobillos) y la espalda recta y los hombros relajados.
El antebrazo y mano derecha debe estar siempre en contacto con la espalda de la mujer.


El abrazo de la mujer: Enfrentada al hombre con su brazo izquierdo abraza calidamente al hombre desde el cuello, o según las altura donde este más cómoda, ponieindo sus hombros paralelos al piso.

Su mano derecha une a la palma del hombre.

Ante la invitación a unir torsos con torsos, la mujer muy suavemente opone cierta resistencia, para buscar su comodidad física y emocional.

Ellas también deben tener los pies juntos (tobillos con tobillos), la espalda recta y los hombros relajados.
El brazo izquierdo de la mujer (del hombro al codo), debe estar en contacto con el brazo derecho del hombre.

Ambos: El hombre invita a unir el torso de la mujer con el suyo y ella le acepta. Depende el grado de unión de los torsos, el abrazo se tornará más intimo o no.

Ambos en posisón recta con las rodillas levemente flexionadas y llevando el peso del cuerpo hacia la punta de los pies (los metatarsos). Así, logrando un pequeño apile.

Cuanto más íntimo sea el abrazo, las frentes (derecha del hombre e izquierda de la mujer), se terminarán uniendo y se formará un ángulo de 45° al unirse los torsos.






Ambos sacan el culito para atrás y flexionan levemente las rodillas, de esta forma los cuerpos se van hacia adelante sin esfuerzo y se apoyan unos a otros.
Los pies buscan su espacio y comodidad.

El equilibrio: Al unirse los torsos, los pies de ambos deben buscar su comodidad, para empezar a caminar. Para ello, ambos flexionan levemente las rodillas y apoyan el peso de su cuerpo en el del compañero/a, sin perder el propio equilibrio de cada uno.

De esta forma los torsos estarán unidos y los pies buscarán la separación que dé comodidad para empezar a bailar.

Entonces se formará un vaivén donde hombre y mujer se avanzan y resisten uno al otro.

Este vaivén o resistencia es muy importante porque permite sentir mejor la energía del compañero/a y es parte importante en la marcación.






Con estos detalles; torsos unidos, brazo derecho del hombre, brazo izquierdo de la mujer, gluteos hacia afuera, rodillas flexionadas y pies cómodos los cuerpos son muy sensibles a cualquier movimiento y es fácil sugerir una marcación e interpretarla.
Ambos deben tener la espalda recta y relajada al igual que los hombros.

Algunas oportunas aclaraciónes:

- En el abrazo esta implícita una cuestión de comodidad emocional, es decir que algunas veces, en especial las mujeres, no se sueltan a un abrazo íntimo y prefieren un abrazo más abierto.

- El hombre tiene que ser receptivo a lo cómoda que está la mujer en el abrazo.
Muchas veces digo que al empezar a bailar, la mujer, (lo digo como hombre), es como un semáforo, hay que saber leer en que color está, saber cuando cambia y ser receptivo a esos cambios.
A veces empieza "en rojo", por lo tanto el abrazo no va a ser muy íntimo pero quizás cambie a verde (un abrazo íntimo) en algún momento del baile, o combine con el amarillo.
Otras empieza en verde y sigue en verde. Y así en múltiples combinaciones.

Esta claro que para la mujer es muy importante sentirse cómoda y ellas valoran los hombres que las abrazan corectamente, es decir considerando estas señales.

Por lo tanto la mujer debe buscar su comodidad y el hombre interpretar y coloborar el la comodidad de la mujer.


Los ajustes:

La explicación anterior es básicamente para dos personas que comparten la misma altura.
Pero tanto el hombre y la mujer pueden variar la altura del abrazo si las diferencias de altura se empiezan a notar.

Por ejemplo, si el hombre es muy alto para la mujer, este le abrazará a la altura de los hombros y bajará su centro de gravedad (el culo), flexinando más las rodillas y haciendo los pasos más cortos.

Ella, bajará su abrazo a la altura del codo del hombre, caminará más en punta de pies y estirá los pasos, si es necesario.






Es decir que cada uno hará los ajustes donde se sienta cómodo y perciba la comodidad del compañero/a.

9.7.09

La gallinita ciega...

Quiero compatir con ustedes una hermosa nota que descubrí en una web española de tango que me parece fantástica, auténtica y en una de sus secciones "Revista Gilda" hay una nota de un chico ciego que baila tango.

Los invito a conocerla:

http://www.tangoeventos.com/ciegos.htm

Como dice el personaje de Al Pacino en la película Perfume de Mujer: "...el día que dejemos de ver, estaremos muertos".

1.6.09

El video de la semana



20.3.09

Simplemente un homenaje.


Hay tangos que pareciera que nadie los canta igual.
Relajate, cerrá los ojos y Simplemente disfrútalo...


Tinta Roja, interpretado por Roberto "El Polaco" Goyeneche.




Quiero verte una vez más, interpretado por Jorge Falcón.





Por una cabeza, interpretado por "El Morocho" Don Carlos Gardel.




El último café, interpretado por Julio Sosa.

4.3.09

El Tango de Salón

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El tango como danza, originalmente es uno. En sus comienzos se bailaba pegado cuerpo con cuerpo, mejilla con mejilla y de una forma lineal y en el radio de 1 metro cuadrado (de ahí el dicho “el tango se baila en una baldosa”, en referencia a las baldosa inglesas que median 90 x 90 cms.), donde se fueron incorporando pasos.


Esta danza era íntima, picada y algo insinuante.

Se caracterizaba por el alarde en la postura de los bailarines y por la “canchereada” que hacían dibujando con los pies.


Poco a poco se fué haciendo tan popular que era la danza del pueblo de Buenos Aires, Rosario y Montevideo. Y se bailaba en cualquier parte y por cualquier motivo.


En este vídeo Ernest y Anna interpretan este estilo de tango que se le llamó popularmente canyengue.





Patios de conventillos, corralones, piringundines, casa de citas y hasta en las esquinas con algún músico o con el ritmo entrecortado del organito.


Tenemos que considerar que estamos hablando desde los inicios del tango (1.860-1.880) hasta los años 20 y 30 aproximadamente, donde Buenos Aires era una ciudad con grandes oleadas de inmigraciones de todas partes, en especial de Europa y del campo.



La oligarquía gobernante defenestraba al tango y lo condenaba por obsceno, procaz e indecente y que pertenecía a gente de mal vivir. El tango, para ellos, era cosa de compadritos, malevos y prostitutas.


Sin embargo esta, que tenían su vista puesta en Europa, se empezó de a poco a interesar por el tango (en los años 20 aproximadamente), principalmente porque la aristocracia francesa (la cual estaban ambas muy conectadas por cultura y negocios), se fascinó con la danza del tango y lo exportó compulsivamente a París.


Sin más opción que aceptarlo porque el Paris alocado de los años 20 lo tomó como “la danzas de las danzas” (y posteriormente toda Europa) y por esta razón, la oligarquía lo empezó a aceptar en sus salones aristocráticos.

De esta forma nace un estilo, llamado “tango de salón”.



En el siguiente video, Javier y Geraldine, bailan en el estilo Tango de Salón.




El motivo fue que en los salones aristocráticos no podían bailarlo como en los arrabales, porque no era "bien visto" el abrazo tan intimo para bailar y con movimientos algo "atrevidos" para la época.

El tango en esa época era conocido también como “Cortes y Quebradas”.


Pero también era la escusa por no poder bailarlo de igual manera, ya que ser un buen bailarín(a) de tango tenía que tener cierta prosapia arrabalera para hacer un corte, alguna quebrada o una parada, movimientos propios de la gente que viva en los arrabales.


Los “niños bien” carentes de estas virtudes en la danza (aunque existía una gran hipocresía, ya que los jóvenes frecuentaban los piringundines arrabaleros con algún “tío” de la familia), otrora defenestrado y ahora aceptado luciera “decente” en los salones lo permitieron con lagunas condiciones.


Por ejemplo no se podía bailar con cortes y quebradas, no se podían tocar los torsos. Debía haber, “aire”, es decir, un puño mínimo de separación. Para este fin existía el “bastonero” una especie de policía de salón que detenía a las parejas que no tuvieran “aire” y pasaba su bastón entre los torsos.

Entonces simplemente se priorizó la postura, la elegancia y la sobriedad.

En el tango original el abrazo es mejilla con mejilla. No hay pasos de frente ni giros. Estos empezaron en los años 50.


El tango de salón incorpora un nuevo abrazo que es el verse de frente y bailar hacia adelante y atrás y circular en dirección contraria a las agujas del reloj, forma que heredamos hoy día en las milongas.


El tango de salón nació después que el tango original, que se le llamó “bailar con corte” para diferencia a los del salón.

Este estilo es el que se baila en todo el mundo.


Es por excelencia uno de los bailes de salón y el estilo ideal para aprender a bailar tango.

Con el tiempo, prejuicios de lado y aceptando el aporte histórico, la danza del tango se enriqueció en movimientos que hicieron que sea una danza multifacética.